96redbullSi bien se registraron casos aislados en varios países, científicos de los EEUU aseguran que este año comenzarán a rastrear posibles efectos colaterales. “Muchos ingredientes se estudiaron poco y no están regulados”, advirtieron. Estas bebidas contienen cafeína, extractos de y ginseng y enormes cargas de azúcar

Los norteamericanos están ingiriendo más que nunca bebidas energéticas, lo que incrementa entre los médicos los temores de que sus ingredientes puedan estar poniendo a los consumidores en riesgo.

Estas bebidas contienen una mezcla de cafeína, azúcar y suplementos dietarios -como vitaminas y extractos naturales- cuyos efectos no se conocen muy bien. En un nuevo informe difundido el lunes, pediatras de Florida, en los Estados Unidos, describieron casos de convulsiones, alucinaciones, problemas cardíacos y daño renal o hepático en personas que habían tomado una o más bebidas energéticas sin alcohol, incluidas las marcas Red Bull, Spike Shooter y Redline.

“En todo el mundo hay signos de que en algunas personas que consumen estas bebidas hay efectos secundarios”, dijo el doctor

Steven E. Lipshultz, que lidera el Departamento de Pediatría de la Escuela de Medicina de la University of Miami Leonard M. Miller. “La incidencia es baja, pero en ciertos grupos que atienden los pediatras habría riesgos mayores”, añadió.

El reporte, que insta a una acción regulatoria y más investigación, llega apenas meses después de una fuerte ofensiva norteamericana contra las bebidas alcohólicas cafeinadas. Se espera que las ventas de bebidas energéticas no alcohólicas alcancen los 9 mil millones de dólares este año.

Los niños y los jóvenes constituirían la mitad del mercado. Dado que las bebidas son clasificadas como suplementos nutricionales, recibieron mucho menos control y están sometidas a menos restricciones que los alimentos y los medicamentos.

Los fabricantes declaran que sus productos mejorarán tanto el desempeño mental como físico. El sitio en internet de Red Bull, por ejemplo, indica que la bebida energética aumentará la concentración y la velocidad de reacción y mejorará la atención y el estado emocional.

“Los efectos de Red Bull son apreciados en todo el mundo por los máximos atletas, los profesionales ocupados, los estudiantes activos y los conductores de larga distancia”, aclama la página web. La empresa dijo a Reuters Health que sólo en 2010 vendió más de 4 mil millones de latas y botellas de la bebida, que ahora está disponible en más de 160 países.

Pero según los investigadores de Florida, que revisaron la literatura médica sobre el tema, las aclamaciones de la industria sobre ese beneficio son cuestionables. “No pudimos hallar ninguna evidencia de algún efecto terapéutico”, dijo Lipshultz.

El experto comenzó a tener interés en las bebidas energéticas hace unos años, cuando cuatro niños del sur de Florida ingresaron a un hospital después de ingerir un brebaje vitamínico que su docente había preparado. Lo que Lipshultz y sus colegas hallaron en las investigaciones fue una serie de anécdotas, pero poca evidencia dura.

En Irlanda, por ejemplo, el centro de envenenamientos del país reportó 17 casos de posibles efectos colaterales entre 1995 y 2005, incluidas convulsiones, arritmias y dos muertes.

Y en Nueva Zelanda, 20 casos similares se registraron entre 2005 y 2009. “Esta es la punta del iceberg”, advirtió Lipshultz.

“¿Cuántas personas se toman el trabajo de llamar a un centro de control de envenenamientos cuando no se sienten bien?”, cuestionó.

Si bien los centros de control de envenenamientos de los Estados Unidos no pudieron rastrear posibles efectos colaterales de las bebidas energéticas en el pasado, informaron a Lipshultz que comenzarán a hacerlo desde este año. Por supuesto, las anécdotas aisladas no prueban que las bebidas energéticas sean culpables, pero han dejado a los médicos preguntándose si algunas personas -los niños en particular- no correrían riesgos.

Por caso, la cafeína es conocida por provocar aceleración del ritmo cardíaco, insomnio y ansiedad, especialmente en las personas sensibles. Según un nuevo estudio de Nueva Zelanda, sólo una bebida energética es suficiente para hacer que la mayoría de los niños experimente algunos efectos colaterales, entre los que se incluyen problemas leves como irritabilidad o dolor de estómago.

En tanto, hay otros ingredientes con efectos propios, como algunos extractos de hierba, el guaraná y el ginseng, además de las enormes cargas de azúcar. “Si sólo fuesen simples bebidas energéticas que contienen únicamente cafeína, eso sería una cosa. El problema es que contienen muchas otras sustancias“, agregó.

Los problemas que genera esto no están claros todavía. Es obvio que pocas personas padecen efectos colaterales graves, pero nadie sabe con precisión cuán comunes son y quiénes son proclives a experimentarlos.

“Muchos ingredientes se estudiaron poco y no están regulados”, escriben los expertos de Florida en la revista Pediatrics. Lipshultz, por su parte, insiste en que las personas con enfermedad cardíaca, epilepsia, diabetes, hipertensión o trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) deberían pensar dos veces antes de tomar una bebida energética.